El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, defendió los avances en materia de seguridad en la entidad, afirmando que diversos organismos (NO GUBERNAMENTALES) ubican al estado entre las regiones más seguras del país y el más seguro de la frontera norte.
Dichas declaraciones ocurren en medio de una fuerte ola de escepticismo ciudadano y críticas debido a los recientes enfrentamientos armados, bloqueos de vialidades y ataques directos contra fuerzas federales registrados en los municipios de Matamoros y Reynosa.
Durante sus intervenciones públicas, el mandatario morenista ha insistido en que, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Tamaulipas se mantiene con una tendencia a la baja en delitos de alto impacto como homicidios dolosos y secuestros, lo que posiciona al estado en el "semáforo verde" de seguridad a nivel federal.
Sin embargo, esta narrativa contrasta con la realidad vivida en las últimas horas en la franja fronteriza:
- Ataque a fuerzas federales en Matamoros: Un enfrentamiento en la vía pública derivó en la muerte de agentes federales, lo que obligó a activar el protocolo de emergencia en la zona.
- Bloqueos y disturbios en Reynosa: Se reportaron múltiples incidentes viales que incluyeron el uso de tractocamiones para obstruir avenidas principales y la quema de neumáticos. El gobernador atribuyó estas reacciones a los "operativos de inteligencia" que efectúan las fuerzas del orden.

